¿Qué utensilios son realmente imprescindibles en una cocina?+
Un cuchillo de chef de 20 a 25 cm, un cuchillo pequeño de pelar, una chaira, una piedra de agua, una tabla que no sea de cristal, una sartén antiadherente, una sartén de acero inoxidable de fondo grueso, una olla de 5 a 6 litros, un cazo, una espátula, unas pinzas, un colador con chino, una báscula y un termómetro de sonda. Con esas piezas se cocina prácticamente todo lo que se cocina en una casa. Todo lo que no sea esto es una especialidad: útil si la usas, prescindible si no.
¿Cuánto hay que gastar para empezar a cocinar en serio?+
El reparto importa mucho más que la cifra. Hay tres piezas donde el dinero se nota: el cuchillo de chef, la sartén de acero inoxidable y el termómetro de sonda. En el resto, lo barato es correcto: la báscula, el pelador, los táperes y el colador cumplen igual en gama básica. Lo que no compensa nunca es repartir el presupuesto en muchos cacharros baratos, porque se rompen o se deforman y se vuelven a comprar. Empieza por el cuchillo y la báscula, y añade el resto cuando la cocina te lo pida.
¿Mejor sartén de acero inoxidable o antiadherente?+
No son alternativas: son herramientas distintas. El antiadherente es para huevos, pescado, tortillas y salsas delicadas, y trabaja a fuego medio. El acero inoxidable de fondo grueso es para dorar, sellar, desglasar y reducir, y admite fuego alto y utensilio de metal. Si solo puedes tener una al principio, elige antiadherente porque perdona más errores; en cuanto puedas, añade la de inox y usa cada una para lo suyo.
¿Hace falta un juego de cuchillos completo?+
No. En una cocina doméstica se usan dos: el de chef y el pequeño de pelar. Los cuchillos de filetear, de pan, de deshuesar y de jamón se compran el día que el producto lo pide, no antes. Un juego de doce piezas obliga a pagar doce aceros mediocres y a guardar once que casi nunca se tocan.
¿Por qué se desafilan los cuchillos en la tabla de cristal?+
Porque el cristal, la cerámica y el mármol son más duros que el acero del filo. El filo no corta esa superficie: se dobla hacia un lado o se mella microscópicamente en cada corte. La solución cuesta poco: madera de fibra cerrada o polietileno de alta densidad, de al menos 2 cm de grosor. Y a diario, unas pasadas de chaira para enderezar el filo antes de empezar.